
Dejen de tratar a sus calentadores infrarrojos como si fueran bombillas comunes.
El problema es que la mayoría de las personas trata esos calentadores como piezas genéricas y sin importancia. Solo consideran la potencia en vatios, eligen la longitud adecuada y reemplazan el tubo dañado. Pero eso es un error.
No se puede ignorar la física detrás del calor. Un calentador solo funciona bien si está en el lugar adecuado. Si el entorno no es adecuado, no importa cuán bueno sea el calentador.
La realidad de la “respuesta rápida”
Cuando hablamos de respuesta rápida, nos referimos al infrarrojo de onda corta. Este tipo de calentadores no pierden tiempo calentando el aire; actúan directamente sobre el material que deben calentar. Es casi instantáneo. El filamento alcanza su temperatura operativa en cuestión de milisegundos.
Si usted realiza procesos como el soplado de PET o el curado rápido, necesita una alta potencia. Pero hay un problema: cuanto más energía se envíe, más estrés se ejerce sobre los conectores. Si el sistema eléctrico no es adecuado, habrá caídas de voltaje. Y eso hace que los tiempos de ciclo aumenten.
Por qué preferimos ir a su taller en lugar de tomar un pedido
Pedir un reemplazo basándose únicamente en el número de pieza es arriesgado. Por lo general, eso no soluciona realmente el problema que causó la falla del calentador.
Por eso preferimos enviar a nuestros ingenieros a su taller para realizar una auditoría térmica. Queremos saber qué está pasando realmente.
Buscamos cosas como:
Reflectores sucios: Si los reflectores están dañados o oxidados, podría perderse hasta el 30% del calor generado. Estaría pagando por energía que en realidad no se utiliza.
Flujo de aire deficiente: Si las rejillas de enfriamiento no logran eliminar el calor, el cuarzo se romperá. Punto.
Zonas frías: Verificamos si hay desequilibrios en la distribución del calor. Si hay una zona fría, es probable que se intente sobrecargar el resto de los calentadores para compensar. Eso acelera aún más el daño en los demás elementos.
No queremos simplemente venderle un tubo nuevo. Queremos asegurarnos de que su fuente de alimentación y su maquinaria puedan manejar la carga. De lo contrario, tendrá que reemplazar los mismos componentes cada seis meses.