
Deje de desperdiciar su espacio al aire libre este invierno
Es una lástima ver un lugar precioso para comer al aire libre completamente vacío, solo porque la temperatura ha bajado. La mayoría de las personas intenta combatir el frío calentando el aire, pero el viento se encarga de llevarse ese calor.
Por eso utilizamos calentadores infrarrojos de tipo IP65. En lugar de intentar calentar todo el espacio exterior, estos calentadores envían calor directamente hacia los invitados y sus sillas. Es como estar sentado bajo el sol. Cuando la gente está cómodamente caliente, no se apresuran a terminar su comida; se quedan, se relajan y piden otra ronda de bebidas.
Lidiando con el clima
Si coloca estos equipos al exterior, seguramente sufrirán daños debido a la lluvia, la nieve o la humedad. Ahí es donde entra en juego la clasificación IP65. Básicamente, esto significa que el equipo está herméticamente cerrado. El polvo no puede entrar, ni el agua puede llegar a los componentes electrónicos. Sin esa protección, es posible que ocurran cortocircuitos o que las lámparas se dañen. Construimos estos equipos para que sean resistentes, para que no tenga que reemplazar piezas cada temporada.
Calor instantáneo y más espacio
Nadie quiere esperar a que el equipo se caliente lentamente. Con lámparas de onda corta de alta potencia, el calor llega de inmediato. Sus invitados lo sentirán en cuanto se sienten. Esto es una gran ventaja para su negocio. Le permite utilizar partes de su patio que normalmente permanecerían cerradas durante la temporada. En realidad, está añadiendo más espacio a su restaurante, sin tener que construir nada nuevo.
Un consejo sobre la electricidad
Aquí está el detalle importante: no puede simplemente conectar estos equipos a un enchufe normal. Estos dispositivos consumen mucha energía. Debe asegurarse de que su panel eléctrico pueda manejar esa carga. Si coloca demasiados equipos juntos, probablemente se apagarán los interruptores. Por lo general, calculamos cuánto calor se necesita por metro cuadrado. Se trata de encontrar ese equilibrio para que toda la zona sea acogedora, pero sin sobrecargar los circuitos ni crear zonas demasiado calientes para los clientes.